Vinilos y empapelados para arquitectura
Cuando un revestimiento forma parte de un proyecto de arquitectura o interiorismo, la elección no pasa solamente por el diseño. También importan las medidas, la superficie donde se va a colocar, el uso del espacio y los tiempos de producción.
Definir estos puntos desde el comienzo ayuda a evitar ajustes sobre la marcha y a lograr una terminación más prolija.
1. Partí de las medidas reales del proyecto
En trabajos profesionales, trabajar a medida permite adaptar el diseño a las dimensiones concretas de cada pared, piso o superficie.
En Frambuesa producimos revestimientos personalizados según las medidas de cada proyecto, por lo que conviene contar con dimensiones definitivas antes de avanzar con la producción.
Además del ancho y el alto, es importante contemplar puertas, ventanas, columnas, zócalos u otros elementos que puedan modificar la superficie útil.
2. Revisá qué superficie vas a revestir
La adherencia depende tanto del material como del soporte.
Las superficies deben estar lisas, firmes, limpias, secas y libres de polvo, grasa o humedad. También es importante revisar el tipo de pintura existente: las pinturas al aceite, epoxi de dos componentes y algunas pinturas lavables no son compatibles con los vinilos decorativos.
Si la obra todavía está en ejecución, conviene incorporar esta revisión antes de definir terminaciones.
3. Elegí el material según el uso del espacio
No todas las áreas de un proyecto tienen las mismas exigencias.
Un muro decorativo de una recepción, un piso con circulación constante o el revestimiento de un local gastronómico requieren criterios diferentes. En zonas de uso intensivo, por ejemplo, los vinilos para pisos cuentan con laminado mate de alto tránsito, resistencia al agua y propiedades antideslizantes.
La especificación debería contemplar siempre dónde se va a colocar y qué nivel de uso tendrá.
4. Incorporá los tiempos de producción al cronograma
En proyectos profesionales, el revestimiento suele convivir con otros gremios y etapas de obra.
Frambuesa trabaja con producción a pedido y plazos estimados de 7 a 10 días hábiles, por lo que conviene incluirlos desde la planificación inicial para evitar que una terminación quede pendiente al final del proyecto.
Un proveedor que acompañe la especificación
Además del producto, en proyectos a medida importa contar con acompañamiento para resolver medidas, materialidad y aplicación.
Desde Frambuesa Design trabajamos con arquitectos, interioristas y profesionales para desarrollar revestimientos adaptados a las necesidades de cada proyecto.
¿Tenés una obra en desarrollo? Compartinos las medidas, el tipo de superficie y la idea general para evaluar la mejor alternativa